miércoles 28 de enero de 2009
España donará mil millones de euros contra el hambre
La Razón de España
lunes 26 de enero de 2009
Madrid será durante dos días capital de la lucha contra el hambre
Sáb, 24/01/2009
Madrid.- Representantes de 95 países, 30 de ellos en desarrollo, se reúnen el lunes y el martes en Madrid para abordar, bajo el patrocinio del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y del presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, la crisis alimentaria mundial por la subida del precio de los alimentos.
Del encuentro, que será clausurado el martes por Ban y Zapatero, saldrá aprobada la Declaración de Madrid, con compromisos de la comunidad internacional y de los países en desarrollo en la lucha contra el hambre. En la capital española se lanzará además la Alianza Global para la Agricultura y la Seguridad Alimentaria y Nutricional.
"Tenemos la tierra suficiente y el conocimiento necesario" para erradicar el hambre y la pobreza extrema en 2015, dijeron fuentes gubernamentales españolas en referencia a uno de los Objetivos del Milenio, pero "falta el compromiso de cambiar las políticas que evitan que esto suceda".
Junto a los ministros, en la capital española se darán cita representantes de organismos internacionales como el comisario de Cooperación de la Unión Europea (UE), Louis Michel, y el director de la FAO, Jacques Diouf.
También estarán el director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos, James T. Morris; la directora ejecutiva de Unicef, Ann M. Veneman, y el vicedirector de la Organización Mundial de Comercio, Alejandro Jara.
La Reunión de Alto Nivel sobre Seguridad Alimentaria para Todos es la segunda parte de la cumbre de la Agencia de Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) celebrada el pasado junio en Roma.
En ella, Zapatero se comprometió a liderar su continuación, así como a aportar 500 millones de euros hasta 2012 en ayudas a la seguridad alimentaria, la agricultura y la nutrición en países en desarrollo. Según fuentes gubernamentales españolas, el país europeo destinó ya en 2008 algo más de la mitad (268,6 millones) de los 500 comprometidos.
Organizaciones de ayuda como Médicos sin Fronteras y Acción contra el Hambre piden a los participantes en la cumbre de Madrid que el encuentro no se convierta en "otra oportunidad perdida" y asuman el compromiso de combatir la desnutrición, que en el mundo afecta a 55 millones de niños.
"Los gobiernos, así como los países donantes y la Organización Mundial de la Salud necesitan urgentemente establecer nuevas políticas, con otras recetas y otras prioridades para trabajar", según el director general de Acción contra el Hambre, Olivier Longué.
"Es inadmisible que todavía haya gente en el mundo que se muera de hambre", sostine por su parte José Javier Sánchez, responsable de Seguridad Alimentaria de Cruz Roja.
El lunes, día de la inauguración de la Reunión de Alto Nivel sobre Seguridad Alimentaria para Todos, Intermón Oxfam se manifestará en Madrid bajo el lema "Sálvese quien pueda" para denunciar la ausencia de actuaciones contra el hambre y la falta de compromiso de los países ricos.
DPA
jueves 22 de enero de 2009
Guerra y hambre
Gaza es el ejemplo más reciente y destacado por los medios de cómo la acción humana puede traer riesgos para la seguridad alimentaria, pero no es el único.Sin embargo, el hambre persiste. La FAO estima que al final del 2008 había cerca de 963 millones de subnutridos en el mundo. Nunca antes fueron tantos.
Otra tendencia preocupante constata que el número de países en situación de emergencia alimentaria está creciendo. Entre 1984 y 1997 nunca se registraron más de 40 países en un sólo año. Desde 1998 siempre fueron más de 40.
Los datos de la FAO muestran que la acción humana es, cada vez más, la explicación para las emergencias alimentarias. En los años 80, la acción humana era responsable por alrededor de 10 emergencias anuales, en promedio, mientras que aquellas causadas por catástrofes naturales casi superaban las 30. Entre 2002 y 2007, la acción humana responde por cerca de 30 emergencias alimentarias por año.
El conflicto armado continúa siendo la razón de la inseguridad alimentaria en la mayoría de los países, en particular en África. Pero cada vez más, lo que está detrás del hambre causada por factores humanos son factores socioeconómicos.
De una participación prácticamente insignificativa en la década de los 80 en el total de las situaciones de emergencia alimentaria de responsabilidad humana, los factores socioeconómicos pasaron a responder por una de cada cuatro emergencias a partir del año 2000.
La Región de América Latina y el Caribe vive en paz hace décadas, con la excepción del conflicto interno en Colombia. Y, según los datos más recientes de la FAO, tiene un excedente de alimentos que supera el 30 %, incluso descontando las importaciones.
Tendríamos entonces las condiciones necesarias (paz) y suficientes (producción de alimentos) para garantizar la seguridad alimentaria de toda nuestra población. Sin embargo, 51 millones de personas en la Región estaban subnutridas a finales del 2007. En 1990, eran 52.
Lo que más llama la atención es que después de que consiguiéramos reducir el número de personas con hambre hasta 45 millones en 2005, el alza de los precios de los alimentos en sólo dos años, 2006 y 2007, nos hizo perder prácticamente todo ese avance. Y, probablemente, la situación empeorará aún más en 2008 debido a la crisis económica.
Que no hayamos podido acabar con el hambre en la Región es una prueba clara de que sólo paz y disponibilidad de alimentos no garantizan la seguridad alimentaria. Es preciso sumar una variable para completar la ecuación: voluntad política y acción decidida de los gobiernos, entregando recursos efectivos para acabar con el hambre.
En la edición 2008 del informe El Estado de la Inseguridad Alimentaria del Mundo, la FAO revela que de los 77 países analizados, el 16 % no había tomado ninguna medida normativa para enfrentar el alza de los precios de los alimentos. Según el documento, en América Latina y el Caribe, casi un tercio de los países no tomaron medidas normativas con dicho fin y muchos se limitaron a implementar medidas defensivas y de emergencia, como la reducción de los impuestos a la importación.
Lo que estamos haciendo para ganar la guerra contra el hambre es poco para revertir la desatención de las últimas cuatro décadas.
Desde la década de los 70, muchos países en desarrollo desmantelaron su infraestructura agrícola y redujeron su producción local de alimentos, convencidos de que era más fácil y más barato comprar en el mercado internacional alimentos subsidiados de los países desarrollados.
El desarrollo de la agricultura familiar perdió importancia en las agendas nacionales. El potencial productivo de dicho sector fue descartado y ellos pasaron a ser sujetos de programas sociales y no de programas de desarrollo.
Los recursos destinados a la agricultura por la cooperación internacional también menguaron, cayendo de 17 % al 3 % entre 1980 y 2006. En términos reales, la caída fue de casi 60 %, de US $ 8 billones hasta US $ 3,4 billones por año (para acabar con el hambre necesitamos invertir 10 veces más por año).
En épocas de crisis agudas, la ayuda internacional pasó a enfocarse en lo inmediato: donación de comida. Pero las emergencias se han extendido a lo largo de los años y lo que debería haber sido una respuesta inmediata para situaciones críticas se convirtió, en muchos casos, en solución permanente.
Pero sabemos lo que se necesita para erradicar el hambre en nuestra Región y en el mundo.
Combatir la desigualdad impulsando políticas económicas y sociales que promuevan la inclusión y el desarrollo de los más pobres. Mejores empleos y salarios son esenciales para aumentar el acceso a los alimentos.
Apoyar la agricultura familiar para que ella pueda volverse sustentable y rentable. Ella es parte de la solución y no del problema.
Destinar más recursos para garantizar el derecho a la alimentación para todos, lo que implica crear condiciones para que todas las personas tengan los medios para satisfacer sus propias necesidades alimentarias.
Y finalmente, fortalecer el marco jurídico de la seguridad alimentaria. Actualmente, sólo Argentina, Brasil, Ecuador, Guatemala y Venezuela tienen leyes que aseguran ese derecho. Otros diez países de la Región debaten hoy ese tema.
En épocas de crisis es necesario proteger a los más pobres, y para eso, leyes de seguridad alimentaria son importantes. En 2009, la FAO continuará dando su apoyo a los países en esta área a través de acciones como la implementación de un Frente Parlamentario Latinoamericano Contra el Hambre, promovido por la Iniciativa América Latina y el Caribe Sin Hambre.
Sabemos qué hacer. Ahora sólo falta actuar. Y para eso, falta el compromiso político que garantice los recursos necesarios para acabar con el hambre.
(*) Representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe.
Artículo originalmente publicado el 21 de enero de 2009 por el periódico Valor Econômico (Brasil).
martes 20 de enero de 2009
Food Force: Juego de la ONU para luchar contra el hambre
Si en esta Tierra en la que todos vivimos hay un enemigo que realmente debe ser aplastado y erradicado, es el hambre. Millones de seres humanos se encuentran en situación de riesgo por la falta de alimento, y miles perecen día tras día. Mientras las naciones industrializadas gastan sumas exorbitantes en cuestionables actividades (sin ir más lejos, la guerra), muchos luchan constantemente para hacer retroceder a este mal. En un intento de promover sus actividades y de hacer tomar conciencia a la población, el World Food Programme de las Naciones Unidas lanzó un videojuego en 3D llamado Food Force, disponible de forma gratuita en la red.
lunes 19 de enero de 2009
Continúa hambre tras tormentas en Haití
The Associated Press
16 de Enero de 2009
GONAIVES, Haití - El Programa Mundial de Alimentos de la ONU está pidiendo a las naciones del mundo donar $100 millones para ayudar a Haití a combatir la desnutrición crónica, exacerbada por tormentas.
150 mil personas necesitan ayuda
La ONU indicó que más de 150 mil personas aún requieren ayuda alimenticia tan solo en la devastada ciudad de Gonaives.Las familias están reparando sus viviendas dañadas y cubiertas por el lodo y los mercados están reiniciando actividades en este puerto occidental, devastado hace cuatro meses por inundaciones. Sin embargo, los grupos de ayuda han expresado que es necesario aumentar las inversiones para ayudar a los más necesitados.
"Lo que vamos a hacer ahora, desde enero en adelante, es ayudar a la gente vulnerable, ayudar a los niños a fin que de sigan creciendo saludables", dijo el jueves la directora del programa en Haití, Myrta Kaulard. Indicó que los fondos de los que la agencia dispone sólo alcanzarán hasta febrero.
Los grupos de ayuda patrocinados por las Naciones Unidas y Estados Unidos están reduciendo la distribución de alimentos que permitió sobrevivir a buena parte de los 300 mil habitantes de la ciudad durante meses, y más bien están concentrándose en grupos como los niños y las mujeres embarazadas.
Ahora los alimentos son distribuidos principalmente mediante los programas de almuerzos escolares, comedores vecinales y programas que recompensan el trabajo en las calles, sistemas de drenaje y proyectos de combate a la erosión, que tienen como fin prevenir tragedias futuras.
El Programa de Mundial de Alimetos también pidió $100 millones para sus programas en Haití, pero solamente recibió $68 millones.
viernes 16 de enero de 2009
La economía de América Latina entra en su escenario más pesimista
Un informe de la ONU estima que ya se percibe un descenso de las exportaciones y la caída de los bienes primarios.
EFE en El PaísNaciones Unidas ha advertido hoy en México de que la economía de América Latina entró de lleno en el escenario más pesimista pronosticado por las agencias del organismo multilateral y que las previsiones optimistas "ya no son válidas" para la región. Según los expertos, América Latina, la región más desigual del mundo, corre un riesgo "considerable" de que la brecha entre pobres y ricos se incremente por el aumento del desempleo y la informalidad, que afectarán sobre todo a los hogares con menores ingresos.
Durante la presentación del apartado latinoamericano del informe Situación y perspectivas de la economía mundial, el director de la Unidad de Políticas de Desarrollo y Análisis del Departamento de Análisis de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, Robert Vos, ha indicado que en el peor de los casos la región tendrá en 2009 un crecimiento negativo del 0,2%. "Para 2009 el escenario optimista ya no es válido", mientras que el escenario base "podría todavía darse con un poco de suerte", ha argumentado Vos.
Según los cálculos de la ONU, un desempeño "optimista" de la economía de América Latina y el Caribe significaría una expansión del Producto Interior Bruto (PIB) de la región de un 2,7%, mientras que el escenario "de base" pronostica un crecimiento del 2,3%.
El estudio fue realizado en conjunto por el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
Los efectos de la crisis en Latinoamérica
De acuerdo con las previsiones pesimistas para las dos mayores economías latinoamericanas, el PIB de Brasil crecerá un 0,5%, y el de México se contraerá un 1,2%.
El director de la oficina subregional de la CEPAL en México, Jorge Máttar, ha explicado que la región resentirá "diferenciadamente" los efectos de la crisis económica mundial especialmente en las exportaciones, precios de bienes primarios, remesas, turismo, Inversión Extranjera Directa (IED) y la liquidez crediticia.
Máttar ha detallado que los precios de bienes primarios han caído, aunque en el caso de los alimentos, minerales, metales y petróleo, "todavía se encuentran a niveles superiores a los registrados al principio de la década" actual, por más que hayan experimentado recientemente "una caída muy fuerte". Sudamérica será la más afectada por un descenso de los precios de los bienes primarios porque en esa zona "los ingresos de exportación se derivan principalmente del petróleo, metálicos y minerales", sostiene una parte del informe.
Por el lado de las remesas, los países más dependientes a ellas, como los centroamericanos y los caribeños, se verán en mayores dificultades que los suramericanos. Además Máttar espera que haya "gran volatilidad" en los envíos de dinero desde EEUU hacia la región.
Asimismo, ha agregado, "es de esperar que una economía mundial que está estancada o en recesión generará menos turistas", algo que en América Latina "se va a reflejar". En este caso, las naciones más perjudicadas por un pobre desempeño turístico serán las del Caribe y Centroamérica, donde este sector representa una mayor proporción del PIB.
Crisis financiera
El directivo de la CEPAL ha manifestado que el aumento del costo del crédito y la falta de liquidez internacional tendrán un efecto negativo en América Latina, pero resaltó que "a diferencia de otros años, el sector privado (en la región) está más expuesto, dado que su deuda externa ha estado creciendo en los últimos años más que la deuda pública".
Por su parte, Vos ha advertido de que la reciente apreciación del dólar en muchos países de Latinoamérica es un fenómeno "temporal" y ha pedido a los países tener "mucho cuidado" para evitar un "aterrizaje forzoso" del tipo de cambio, lo cual "podría crear un nuevo pánico".
miércoles 14 de enero de 2009
“Chefs contra el hambre”: recetario a base de papas
Durante el año que recién finaliza hubo un interés manifiesto por la lucha contra el hambre. La FAO, en el contexto de la crisis por los altos precios de los alimentos, celebró el 2008, Año Mundial de la Papa, con varias actividades, con el objetivo de sensibilizar sobre la importancia de este tubérculo para afrontar la malnutrición y el hambre; promover su producción, elaboración, consumo y comercialización.En ese marco se publicó a finales de año, el Primer Recetario Internacional “Chefs contra el Hambre”. El libro es el resultado de una convocatoria que hicieron la Iniciativa América Latina y el Caribe sin Hambre y la oficina regional de la FAO, para que chefs del mundo compartieran recetas a base de papa.
El Recetario contiene orientaciones sencillas para preparar sopas, empanadas, ensaladas, ceviches, pizzas, chilaquiles, guisos, puré, papas rellenas, helados, pasteles, etc. Y aunque en la convocatoria no participaron países de Centroamérica (a excepción de Costa Rica), los platillos, en su mayoría, incluyen ingredientes que se encuentran en nuestro medio, o que pueden ser sustituidos por los locales; además, al final contiene un glosario con los diferentes nombres con que se conocen en la región latinoamericana.
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martes 13 de enero de 2009
Ser indígena en Guatemala
Wendy Santa Cruz en La Jornada | Para Kaos en la Red | Hoy 0:41 | 77 lecturas
www.kaosenlared.net/noticia/ser-indigena-en-guatemala
En Guatemala ser mujer, indígena, campesina y vivir en el área rural se vincula estrechamente a condiciones de vida precarias, pobreza, dobles y triples jornadas de trabajo, falta de reconocimiento de sus aportes en todos los ámbitos y tener que enfrentarse a una recurrente violación de sus derechos más fundamentales.
En un contexto neoliberal, esta situación tiende a agudizarse y las indígenas y campesinas con su organización y múltiples luchas están haciendo aportes para transformar esa realidad. Aproximadamente 64 de cada cien guatemaltecas viven en el área rural y de ellas 59 por ciento son indígenas, la mayoría de origen maya.
Gran parte de la población femenina rural económicamente activa se dedica a actividades vinculadas a la agricultura, caza, silvicultura y pesca, aunque también son importantes el comercio por mayor y menor, los servicios y el trabajo en la industria manufactura textil y alimenticia.
Múltiples jornadas
La vida de las campesinas está determinada por su relación y trabajo con la tierra, la cría y venta de animales, que constituye su medio principal de sobrevivencia.
Con variantes, dependiendo de la región del país que habitan, efectúan actividades agrícolas vinculadas a la preparación del terreno, siembra, limpia, abono, cosecha, traslado, venta, selección y almacenaje de semillas para próximas cosechas; la cría y venta de aves, cerdos, vacas, etcétera.
Sin embargo, su labor no se limita a lo anterior, ya que además de las labores agrícolas y pecuarias, realizan otras actividades para complementar los ingresos familiares, como las artesanales y preparación y venta de alimentos, entre otras. Su aporte es fundamental, ya que contribuye y garantiza la subsistencia de la familia y la unidad productiva.
Asimismo se encargan del trabajo doméstico y desarrollan actividades comunitarias, asuntos vinculados a la educación, la salud, los servicios básicos y tendientes a la solución de necesidades concretas. Por otra parte, en años recientes se ha incrementado el número de campesinas que desarrollan un rol como promotoras de actividades para mujeres, que ejercen cargos de representación en grupos locales y/o participan en organizaciones de carácter nacional. También participan en movilizaciones y efectúan diversas acciones que buscan solución a múltiples demandas.
Carencias
A pesar de todos estos aportes y pequeños avances, continúan siendo sujetas económicas, sociales, políticas y culturales sin reconocimiento.
Las desigualdades, discriminación, abandono y falta de información que rodean sus vidas desde su niñez implican una serie de desventajas, grandes sacrificios y carencias: dependencia de las decisiones de otras personas sobre sus vidas, menos educación, violencia, mala nutrición, menor salario, acceso más restringido a la tierra y otros recursos, entre otros.
Con la organización, los procesos de formación y sus múltiples luchas cotidianas, muchas mujeres campesinas han tenido la posibilidad de comprender y analizar cómo el trabajo reproductivo se vincula estrechamente con los procesos de producción y acumulación de riqueza, el papel del Estado y la reproducción de un modelo económico explotador en la sociedad.
Es justamente en la división sexual del trabajo que el patriarcado y el machismo se relacionan con dicho modelo, donde lo principal constituye las ganancias que unos pocos puedan adquirir, dejando fuera de posibilidades para una vida digna a la mayor parte de la población. De tal cuenta han desarrollado agendas y propuestas para contribuir a transformar sus realidades.
Las mujeres campesinas e indígenas han jugado un papel fundamental en la lucha, algunas incluso han resultado afectadas con órdenes de captura como ha ocurrido en Sololá y San Marcos, departamentos ubicados al oeste del país. A pesar de los problemas que enfrentan, el intercambio les ha permitido ir analizando que de esa defensa depende buena parte del futuro no sólo de ellas como campesinas sino de las y los guatemaltecos en general y de toda la humanidad.
Ellas están reivindicando un desarrollo rural que tome en cuenta lo humano, social, cultural, económico y ambiental; la redistribución equitativa de los recursos entre mujeres y hombres, pobres y ricos; que no sea patriarcal ni racista y que valore la vida comunitaria y la recuperación y conservación de los recursos naturales.
jueves 8 de enero de 2009
La FAO entregó alimentos a 50.000 personas en Gaza desde inicio del conflicto
Otras 15.000 personas han recibido raciones de pan, mientras que latas de carne y galletas energéticas han sido entregadas a trece hospitales de Gaza, suficientes para 6.000 pacientes y el personal durante un mes, agrega.
WFP hace un llamamiento a las partes en conflicto para establecer un 'espacio de respiro humanitario' que le facilite hacer una evaluación de las necesidades de las personas más vulnerables en Gaza y reanudar las distribuciones a gran escala.
En este contexto, WFP celebra el anuncio israelí de tres horas diarias de cese del fuego desde hoy, como primer paso, señala.
'Para garantizar que el WFP tenga capacidad para seguir proporcionando asistencia alimentaria en Gaza durante las próximos semanas y meses, es vital que se reabran cuanto antes todos cruces, sobre todo el cruce de Karni, y evitar así pausas en los suministros'.
La organización humanitaria asegura que tiene alimentos suficientes en Gaza para los próximos días (3.700 toneladas métricas, frente una capacidad potencial de hasta 7.500 toneladas), pero debido a la inseguridad, continúa con graves dificultades para distribuirlos.
Aproximadamente la mitad de estos suministros se encuentran en los almacenes del Ministerio de Asuntos Sociales, 'que no está abierto por la inseguridad imperante y que resulta inaccesible debido a los combates'.
Dichas existencias almacenadas en Gaza estaban destinadas a ser distribuidas entre octubre a diciembre 2008, pero debido al bloqueo llegaron a Gaza en diciembre, además 'se necesitan más suministros para cubrir las necesidades de enero'.
El WFP pide a los países donantes una respuesta generosa acorde con las necesidades de la población de Gaza y recuerda que la financiación necesaria para 2009 es de 73 millones de dólares (53 millones de euros).
Terra Actualidad - EFE
lunes 5 de enero de 2009
Malthus... ese desconocido
Releo la legendaria New Left Review (núm. 197, de 1993) y encuentro un profético artículo de la economista canadiense Harriet Fredmann (“La economía política de los alimentos: hacia una crisis global”) en el que se diagnostica y vaticina un mundo así: “…la producción agrícola mundial avanzó durante treinta años a través de reglas implícitas, siempre al margen de las reglas comerciales —fue este sector el que hizo fracasar, en definitiva, la Ronda de Uruguay del GATT— para favorecer la economía agrícola o agroindustrial, pero no las necesidades alimentarias”. Y añadía, visionaria: “la seguridad alimentaria se privatizó, para convertirse en seguridad de los grandes productores agrarios, quienes tarde o temprano, sea por la droga, por otro cultivo o por otra necesidad económica, apartan la siembra de la tierra de las necesidades de la alimentación”. Es decir: se ha creado y sobreprotegido una economía agraria cuyo fin ya no es alimentar a la población, sino la búsqueda de nuevas oportunidades de negocio, “de otro nicho en la globalización”.
Exactamente. Sólo así se explica la tremenda paradoja que aparece ante nuestros ojos. Nunca antes, como en el año 2007, Estados Unidos había sembrado tantas hectáreas de maíz. Y no fue suficiente. El maíz subió 110 por ciento en año y medio.
O veámoslo así: el año pasado (2007) EU pudo producir la mayor cantidad de maíz de su historia; el problema es que un cuarto de esa cosecha ya no fue destinado al mercado de alimentos, sino a la producción de etanol, combustible y aditivo para el voraz mercado energético. La estructura legal y arancelaria y los subsidios al sector agrario están lejos de corresponder al ideal de la “seguridad alimentaria” para auxiliar otras necesidades, otros sectores, otros negocios.Según el Departamento de Agricultura de EU, en el 2008 es probable que se repita la cosecha récord, pero la ley federal de biocombustibles (animada por los farmers norteamericanos) obligará a que una parte todavía mayor de terreno se dedique a la producción de etanol. La misma oficina advierte: “en tres años no quedará superficie de tierra disponible para sembrar más maíz como biocombustible”. Y si el maíz sube, se incrementan también el pollo (que lo consume), el huevo, las bebidas de fructuosa y un largo etcétera.
¿Quiere decir que la sustitución de tierras para dedicarlas a los biocombustibles es el único factor para el alza de los precios de los alimentos? No. El precio del arroz, el algodón, el trigo, la leche, se han incrementado mucho a pesar de no ser útiles para la generación de combustibles, y sin embargo se han incrementado incluso más que el maíz. ¿Por qué? Por el aumento de la población mundial que los puede comprar. Al comenzar el siglo éramos algo más que 6 mil millones de personas, hoy ya rondamos los 6,700 millones de seres humanos, aumento que ha nacido en países muy grandes cuya peculiar condición es protagonizar un despliegue económico espectacular, nunca visto antes dada la cantidad de personas involucradas: China, India, Indonesia y otros más, con poder de compra y capacidad para demandar alimentos (recuérdenlo, son el 40% de la población mundial). La FAO calcula que cada día de 2007 los seres humanos necesitamos 15% más de arroz; 10% más de trigo; 10% más de pollo; 5% más de maíz y 5% más de carne para poder satisfacer sus mesas ¡qué en el 2005! Sólo dos años antes.
La moraleja es sencilla: la búsqueda de opciones al petróleo ha encontrado un mal camino; es posible que en otro momento de la historia económica la producción de biocombustibles hubiese sido una estrategia atinada, pero no justo en el momento en que el planeta demanda alimentos como nunca antes.
Pero esta adversidad ha logrado lo que décadas de negociaciones arancelarias no pudieron: al menos 30 países han bajado impuestos al valor agregado y aranceles a importaciones de trigo, soya y maíz desde 2007 (y nosotros desde ayer, por decisión correcta, pero algo tardía, del presidente Calderón). La India eliminó un arancel de 36 por ciento a la importación de harina de trigo e Indonesia los suprimió al trigo y la soya. Perú quitó los aranceles al trigo y el maíz. Turquía bajó los del trigo de 130 a 8 por ciento y los de la cebada de 100 a cero por ciento, y es muy probable que Brasil elimine su impuesto de 10 por ciento a la importación de trigo. El encarecimiento de los alimentos está logrando lo que años de conversaciones comerciales no consiguieron: derribar las barreras a la importación.
Todo un revulsivo de la economía política global que vuelven a convocar las lúgubres palabras de Malthus: “bajo diferentes formas, la presión poblacional recuerda la finitud de los recursos, en última instancia y bajo las formas en que se presente, la finitud de los alimentos para la humanidad”. ¿Por qué tengo la impresión de que no lo hemos leído bien?

