El veterinario jefe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Joseph Domenech, aseguró que las autoridades sanitarias mundiales llevaban “cinco años esperando” un brote de gripe aviar y finalmente ha llegado una mezcla de gripe humana, porcina y aviar. miércoles 29 de abril de 2009
Para FAO, la epidemia parece haberse detenido
El veterinario jefe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Joseph Domenech, aseguró que las autoridades sanitarias mundiales llevaban “cinco años esperando” un brote de gripe aviar y finalmente ha llegado una mezcla de gripe humana, porcina y aviar. miércoles 22 de abril de 2009
La ciudad que acabó con el hambre
Si bien es cierto que el hambre no es causada por falta de alimentos sino, más bien, por la falta de democracia, es posible revertir este proceso cuando existe un compromiso de parte de los gobiernos que lideran a los pueblos. Tomemos por ejemplo a Belo Horizonte en Brasil, una ciudad de 2.5 millones de habitantes que, en un momento dado tuvo a 11 por ciento de su población sumida en absoluta pobreza y casi un 20 por ciento de sus niños sufriendo de hambre. Entonces, en 1993, una recién elegida administración declaró el derecho inalienable de las personas a ser alimentadas.El nuevo alcalde, Patrus Ananias, hoy día líder federal del esfuerzo anti hambruna, comenzó creando una agencia que reunía a 20 personas en un concilio conformado por ciudadanos variados: trabajadores, negociantes y representantes de la Iglesia, para asesorar en el diseño y la implementación de un nuevo sistema de alimentación.
Durante los seis primeros años de la nueva política establecida, el número de ciudadanos envueltos en el proceso de presupuesto se duplicó a más de 31,000. La agencia, entonces, desarrolló decenas de planes innovadores para asegurarse de que toda la población tuviera acceso a los alimentos, especialmente, entrelazando los intereses de los consumidores y los agricultores.
Una de las estrategias del proyecto ofrecía a familias de agricultores de las afueras de la ciudad, buenos espacios comerciales, donde podían vender sus productos a los consumidores citadinos sin necesidad de depender de distribuidores. Las ganancias de estos se incrementaron por ser una negociación de uno a uno, sin intermediarios, y la gente de escasos recursos se beneficiaba teniendo acceso a comida sana, fresca y a un magnifico precio.También, el gobierno fomentó la creación de los “Restaurantes Populares” que servían a unas 12,000 personas diariamente y donde servían comida producida localmente por el equivalente de 50 centavos por plato. De hecho, aunque el 85 por ciento de sus usuarios eran de escasos recursos económicos, no se tenía que comprobar que se era pobre para comer en estos restaurantes. La mezcla de clientes borró los estigmas y permitió a los habitantes de Belo Horizonte “alimentarse con dignidad”.
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martes 21 de abril de 2009
El G8 de la Agricultura se cierra sin soluciones para la crisis alimentaria
Los ministros del G8 (Estados Unidos, Rusia, Alemania, Japón, Francia, Canadá, Gran Bretaña e Italia) reconocieron en una declaración conjunta que el mundo está "muy lejos" de alcanzar los Objetivos del Milenio (ODM) fijados por Naciones Unidas en materia de reducción de la malnutrición. "La declaración del Milenio firmada en el año 2000 tenía como objetivo reducir a la mitad el número de personas que padecían hambre y malnutrición en el mundo antes del 2015. El mundo está muy lejos de alcanzar ese objetivo", indicaron los ministros.El número de personas que padecen hambre se acerca a los 1.000 millones, según un informe de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
"Creemos que hay que fomentar y mejorar la calidad de la producción agrícola", sostienen los ministros del G8 en el documento final al término de la reunión celebrada en Cison Di Valmarino (noreste de Italia).
Representantes del G5 (Brasil, China, India, México y África del Sur) así como Argentina, Australia y Egipto participaron en los debates, aunque no firmaron la declaración final.
Argentina estuvo representada por el secretario de Estado de Agricultura, Carlos Cheppi, México por el subsecretario de Agricultura, Francisco López Tostado, y Brasil por el embajador ante la FAO, José Antonio Marcondes de Carvalho.
Los ministros de Agricultura del G8 consideran clave promover una agricultura "sostenible" y pidieron tanto al sector privado como al público que "aumenten las inversiones".
Los participantes debatieron con instituciones como el Banco Mundial (BM), la FAO y la Unión Africana (UA) sobre los preocupantes efectos de la crisis económica en el sector agrícola.
Solicitaron a las instituciones internacionales que "examinen la posibilidad de crear un sistema de almacenamiento de reservas alimentarias para las urgencias humanitarias" o "para limitar la volatilidad de los precios" ante la especulación que sufre el sector. La especulación, una de las causas del aumento del precio de los alimentos en muchos países y motivo, el año pasado, de protestas masivas en varios países, entre ellos Haití, no fue abordada a fondo.
"Se necesita más vigilancia y un mayor análisis de los factores que generan tal fenómeno", sostienen los ministros en el documento.
La declaración deberá ser ratificada en la cumbre de jefes de Estado y de gobierno del G8 que se celebrará en julio en la isla italiana de Cerdeña.
El nacimiento de un nuevo espacio de debate internacional sobre asuntos de agricultura y alimentación generó satisfacción en algunas delegaciones. "La agricultura entra a formar parte del G8, se abre una nueva era", aseguró el ministro de Agricultura italiano, Luca Zaia. "Es un primer paso importante y espero que luego en el marco de Naciones Unidas logremos abordar los problemas estructurales y lograr soluciones concretas", deseó el director general de la FAO, Jacques Diouf.
Menos optimista se declaró la organización no gubernamental Oxfam: "Los ministros firmaron el propio fracaso colectivo. El G8 traicionó a las millones de personas que padecen hambre en el mundo", denunció Chris Leather.
jueves 16 de abril de 2009
La arcilla engaña al hambre en Haití
TEXTO Y FOTOS: EVA MÁÑEZ - GONAIVES (HAITÍ) - "Lo perdí todo en el huracán Ike", cuenta Wisline Pierr, una haitiana de 44 años que cría sola a sus cuatro hijos en Gonaives. "Las ONG nos dieron algo de ayuda, pero ni es suficiente ni llega a todos". En Gonaives, la zona más devastada por los huracanes que en 2008 arrasaron la isla y causaron 800 muertos y un millón de afectados, la gente no ha conseguido rehacer sus vidas siete meses después. Tampoco ha sido reparada la mayoría de las infraestructuras dañadas, como carreteras, caminos, sistemas de canalización de aguas. Pero el problema más grande, explica Pierr, es la falta de comida: "No podemos comer", afirma.
Según el Fondo Monetario Internacional, los daños causados por los huracanes ascienden a 900 millones de dólares, el 15% del Producto Interior Bruto de Haití. El pasado martes, la Conferencia de Donantes de Haití celebrada en Washington con representantes de 20 países, entre ellos España y EEUU concluyó sólo con la promesa de entregar 324 millones de dólares al país caribeño, una tercera parte de lo que suman las pérdidas.
Con apenas nueve millones de habitantes, Haití, el país más empobrecido de América, escenifica el desastre de un siglo de intervenciones militares, represión y una absoluta falta de planificación y de políticas ambientales. La tala indiscriminada de árboles para la obtención de carbón vegetal y leña ha hecho que la deforestación afecte al 97 % de la superficie del país, según datos de la ONU.
Erosión y falta de agua potable
La deforestación conlleva la erosión del suelo y la escasez de agua. La primera hace que no haya árboles y que cada tormenta tropical o huracán cause inundaciones y aludes de lodo. En cuanto a la falta de acceso a agua potable que padece el 63% de la población, según UNICEF, hace propagar las enfermedades infecciosas.
El hambre ha llevado a muchos haitianos a comer galletas de barro. En las inmediaciones de lo que fue la cárcel de Fort Dimanche, donde se encerraba a los presos políticos durante la dictadura de François Duvalier (1964-1971), las mujeres preparan al amanecer una masa con arcilla, aceite y sal. Con esta masa elaboran unas galletas que dejan secar bajo el tórrido sol del Caribe.
Un lote de tres galletas se vende en el mercado de La Saline a cinco gourdas (10 centavos de euro), más barato que la comida. Se comen a cachitos, masticando despacio. Sacian el hambre por poco dinero, pero causan desnutrición grave, dolor intestinal y parásitos.
"Intentamos explicar a nuestros alumnos los peligros de sustituir una comida o varias por las galletas de arcilla", explica el director de la escuela que en la actualidad alberga la antigua cárcel. "Pero nada se puede hacer cuando la gente tiene hambre y nada que llevarse a la boca", dice.
lunes 13 de abril de 2009
La real soberanía alimentaria
Según el Informe de la FAO, en América Latina el 10% de la población se encuentra en estado de subnutrición, paradójico pues América Latina y el Caribe son las principales regiones productoras de alimentos a nivel mundial, y cuentan con un ingreso de calorías per capita superior a Asia y el Pacífico y la región de África Subsahariana (FAO 2007). ¿Cómo explicar que siendo los principales productores de bienes agrícolas sigamos expuestos a la inseguridad alimentaria? Primero, la gran riqueza de recursos naturales nos ha permitido usar y abusar de los mismos, manteniendo una balanza comercial deficitaria y unos términos de intercambio negativos, pues vendemos materias primas a bajos precios para comprar bienes industrializados a precios elevados. Bienes que en muchos casos, lejos de asegurarnos una nutrición adecuada, solo benefician a las grandes transnacionales y nos alejan de nuestra digna y saludable tradición alimentaria.
Segundo, la inequidad en los términos de intercambio y en la distribución de los beneficios económicos, impide el acceso real a los alimentos.
Tercero, y de igual importancia, no hemos emprendido una ruta que nos permita la soberanía alimentaria y sin ella no hay una verdadera seguridad alimentaria.
La soberanía alimentaria parte del derecho de los Estados a definir su política alimentaria y agraria y asegurar la satisfacción de la demanda interna de alimentos, a partir de la producción nacional; pero para ello es elemental revivir el papel protagónico de los campesinos en la producción de alimentos y revalorizar y promover sus prácticas productivas ancestrales.
Por lo anterior, la soberanía alimentaria debe ser una prioridad para toda la región, con especial énfasis en la agricultura familiar y los pequeños productores. Ecuador busca dar pasos en este sentido, en la Constitución se habla ya de soberanía alimentaria y se acaba de redactar una Ley en este sentido. Pero, la Ley de Soberanía Alimentaria del Ecuador solo será tal, si responde efectivamente al desarrollo del mundo rural, a promover la agricultura familiar y las tradiciones agrícolas sustentables. Promoviendo a su vez, políticas que permitan intercambios comerciales justos, que garanticen primero la seguridad alimentaria interna y luego el intercambio con otras regiones y países.
La Ley de Soberanía Alimentaria será tal, si asegura la sostenibilidad de la tierra y el acceso al agua. Sin tierra y agua no habrá alimentos. La visión a corto plazo y el modelo agroindustrial nos ha hecho enfocarnos en la producción a gran escala, el crecimiento de los monocultivos a costa del deterioro de los recursos naturales. En el Ecuador existe un alto índice de deforestación asociado al crecimiento de los monocultivos, se conoce que el crecimiento de la frontera agrícola explica el 60% de la superficie talada cada año en el país, generando pasivos ambientales aún no cuantificados.
Si en las cuentas nacionales se consideraran estos pasivos nos daríamos cuenta que el impacto sobre los recursos naturales es también un impacto económico.
martes 7 de abril de 2009
Cada seis segundos un niño muere de hambre: relator de ONU
Naciones Unidas.- Cada seis segundos un niño en algún lugar del mundo muere de malnutrición, informó hoy Olivier De Schutter, relator especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el tema de derecho a la alimentación.
En una sesión de la Asamblea General de la ONU, el funcionario también dijo que hay mil millones de personas hambrientas en el mundo, la mayoría de ellas mujeres y niños, y que la dimensión de la crisis alimentaria global está lejos de haber disminuido este año.
"Al contrario, la volatilidad de los precios y los eventos relacionados con el clima inevitablemente exacerbarán la situación en 2009, con los pobres como los mayores afectados", dijo De Schutter.
Las razones del hambre mundial, indicó el experto, son marginación, pobreza, falta de tierra y de empleos decentes, además de un injusto sistema de comercio internacional que ha originado una disminución en las inversiones en proyectos agrícolas durante los últimos 30 años.
El relator propuso rediseñar el comercio internacional con objeto de impulsar el crecimiento económico, así como evaluar el potencial de diferentes modelos de desarrollo agrícola orientados a alimentar a las poblaciones más vulnerables.
Asimismo, De Schutter urgió a aplicar los incentivos y regulaciones necesarios para asegurar que las compañías agroindustriales trasnacionales contribuyan al desarrollo de los países que les sirven como fuente de recursos

