lunes 25 de mayo de 2009

Alcanzar lo impostergable

Por Ernesto Montero Acuña (*)

Redacción Central (PL).
Junto con las crisis ecológica, energética y económica, la situación alimentaria mundial es uno de los cuatro más graves problemas que enfrenta la humanidad hoy, debido a la acumulación de recursos en limitados polos sociales y territoriales. Jacques Diouf, director de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), anunció el 6 de mayo último en París que el hambre afectará a 104 millones más en el 2009, como consecuencia de la crisis económica, y llevará el "total de personas malnutridas a casi mil millones".

En el 2008 se agregaron 40 millones a esta condición, como consecuencia del aumento de los precios de los alimentos, adicionalmente a los 75 millones incrementados en el 2007.

Hoy el mundo debe duplicar la producción de víveres y 32 países requieren "ayuda urgente".

Tal situación afecta principalmente a naciones del Tercer Mundo, pero no deja de incluir a más de 32,5 millones de estadounidenses --un número mayor que la población de los estados de Michigan y Texas juntos--, quienes requieren vales alimentarios para subsistir.

Despachos de prensa del 5 de mayo informaban que se trata del tercer record mensual consecutivo registrado por el Ministerio de Agricultura de la Unión, que controla la distribución de los bonos concedidos por el gobierno a los más necesitados.

El informe refleja que la crisis económica impulsa a más del 10 por ciento de los estadounidenses a inscribirse en el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria, un plan federal equivalente a 112,82 dólares mensuales per capita, concedido a quienes tienen recursos muy limitados para el estándar estadounidense.

Días antes, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) había anunciado que la economía latinoamericana decrecería en el 2009, su primer retroceso en seis años, a la vez que la tasa de desempleo aumentaría a niveles cercanos al nueve por ciento, casi el 2,5 más que en el 2008.

La Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, auguró durante el Latin América Emerging Markets Forum 2009, en Bogotá, que "los efectos de la crisis internacional se dejarán sentir con fuerza este año en la región".

Los países más afectados, dijo, serán México (con el -2,0 por ciento de crecimiento), Brasil (-1,0), Costa Rica (-0,5) y Paraguay (-0,5); mientras que Panamá, Perú, Cuba y Bolivia mantendrán un índice igual o superior al 3,0 por ciento; y Ecuador y Chile no aumentarán su Producto Interno Bruto (PIB).

Las estadísticas reflejan también efectos negativos en el comercio internacional y en los precios de los bienes primarios, debido a lo cual los términos de intercambio para la región, en conjunto, caerán en el 15 por ciento, lo que incide de igual modo la capacidad adquisitiva y elevará nuevamente los precios de alimentos primarios.

Se observará también una fuerte disminución de las exportaciones -principalmente en economías abiertas como las centroamericanas y la de México--, reducción de las remesas familiares, menores ingresos por turismo e inferior inversión extranjera directa.

Sobre los efectos de la actual situación económica en Latinoamérica, Bárcena había sostenido antes en Madrid que en el "2008 sí hubo un impacto en la pobreza debido al aumento de precios de alimentos básicos, que fue el primer efecto detectado en esta crisis".

A ello se añaden las consecuencias en aumento de enfermos con la influenza A (H1N1), que afecta de manera creciente a los mexicanos con una consecuencia económica negativa del 0,5 por ciento estimado para este año y que, según el Banco de México, elevará la contracción previsible al 5,3 por ciento del PIB en el 2009, superior a lo estimado antes por la CEPAL.

También reforzará las consecuencias de la crisis económica en Estados Unidos, Canadá y varias decenas de naciones más en el resto del mundo.

Todo esto se añade como condición nueva a un contexto mundial en crisis durante las últimas tres décadas y media, al menos, y que hizo explosión alimentaria y económica en el 2008, lo que se considera inconcebible en un mundo "civilizado y tecnológicamente avanzado".

Desde marzo de 2007 a igual mes de 2008, numerosos alimentos elevaron sus precios, entre ellos el maíz en el 31 por ciento, el arroz en el 74, la soya en el 87 y el trigo en el 130, todos de enorme demanda, principalmente entre los sectores populares de países subdesarrollados.

Naciones Unidas atribuyó tal efecto a que Estados Unidos y Europa habían provocado la subida al destinar grandes porcentajes de sus cosechas cerealeras a la fabricación de agrocombustibles, con la justificación de reducir el cambio climático, pero condenando al hambre a millones de personas en el Tercer Mundo.

Se estimó en más de 100 millones los pobres afectados por esa política y BBC Mundo publicó entonces que "lo más injusto de todo ello es que los países menos contaminantes, los menos desarrollados, y por tanto, los menos responsables del cambio climático, sean los que tengan que pagar las consecuencias de la actividad de países más contaminantes, como Estados Unidos".

Añadía que las ayudas no serán suficientes para paliar una situación calificada como "extremadamente grave" por las agencias de la ONU, entre ellas UNICEF, que manifestó preocupación porque cada año mueren 3,5 millones de niños por malnutrición, algo que podría agravarse significativamente.

Esto, a pesar de que el crecimiento de la producción alimentaria global y per capita ha venido creciendo más de prisa y sostenidamente que la población, al menos en los últimos 50 años.

Al respecto, la FAO consideró que la mayoría del incremento en el consumo se ha realizado en los países desarrollados, en gran parte como productos elaborados.

Los piensos y los agrocombustibles se encuentran en mayor medida entre los no directamente alimentarios para humanos, una utilización que se considera ha contribuido a los aumentos de precios en el mercado mundial.

El presidente demócrata, Barack Obama, aspira a que su país produzca al menos 60 mil millones de galones de etanol celulósico, por año, para el 2030 y dos mil millones para el 2013; e impulsa, por otro lado, reducir el consumo de hidrocarburos en automóviles.

Pero esto requiere un profundo cambio en la concepción precedente, impulsada por su antecesor republicano George W. Bush.

Por la anterior conjunción de factores, no puede augurarse hoy que la crisis alimentaria sea un problema con solución previsible y, sin embargo, resolverla resulta impostergable.

(*) Especialista en temas globales y de integración.

viernes 22 de mayo de 2009

Paul Roberts: "¡Hay que volver a cocinar!"

Es un especialista en la interrelación entre economía y medio ambiente. Ha publicado El hambre que viene (Ediciones B), un estudio sobre la crisis alimentaria y sus consecuencias.

NÚRIA NAVARRO



--Su libro se titula El hambre que viene. ¿Nos asustamos?


--Tomemos conciencia. El panorama no es alentador. La energía y el agua, los dos pilares de la producción de alimentos, empiezan a escasear y la población va en aumento.--¿Se acabarán los alimentos?--Será un proceso gradual...

--¿Gradual? ¿Qué pasará?

--El consumo de carne debe bajar. Para producir un kilo de carne se precisan ocho de cereales. Si el resto del mundo empieza a comer tanta como en EEUU --98 kilos al año por norteamericano--, el sistema se colapsará sin remedio.

--¿Algún plan B?

--¿Sálvese quien pueda?

--Es una broma, ¿no?

--Naturalmente que lo es. Pero no hay un plan B porque no hay un plan A. Hay estrategias concretas sobre clima, energía o hambre en ciertas zonas, pero no hay una estrategia global. Si se activaran todas serían como las piezas de un puzle.

--Mientras, ¿qué podemos hacer los ciudadanos?

--La mayoría de las soluciones deben ser tomadas por los gobiernos, que son quienes controlan las infraestructuras, pueden legislar sobre tasas y hacer inversión en tecnologías que permitan la producción de comida con menos agua, energía y fertilizantes, que apuesten por modelos de agricultura más integrados...

--O sea, no podemos hacer nada de nada.

--Sí que podemos. Los consumidores somos receptores pasivos. A lo largo de los últimos 100 años, EEUU ha pasado de producir lo que consumía a importar productos. El consumidor fue desterrado de la producción. ¡Ha llegado el momento de recuperar un papel activo! Dejar de vernos solo como consumidores. Ser un poco productores.

--¿Montamos un huerto en la azotea?

--¡Hay que volver a cocinar!



--Tantos años intentando emanciparnos de las ollas...

--Al cocinar, entramos en el proceso de producción. Nos obliga a ir a comprar los productos, a pedir información sobre ellos, a dedicar un tiempo a pensar cómo cocinarlos. Si hay quien cocina para ti, comer es algo sin interés.


--No hay tiempo para fogones.

--Muchos pasan cuatro horas delante de la tele.

--Eso dice la estadística.

--Y luego nos obsesiona la presencia de fibra, el número de calorías, el colesterol malo y los azúcares refinados, pero olvidamos hacernos las preguntas fundamentales.

--¿Qué preguntas son esas?

--¿De dónde viene la comida? ¿Se produce de manera segura? ¿Hay injusticia en su producción? ¿Dónde estoy yo en la cadena alimentaria?

--¡Con tanta pregunta perderemos el apetito!

--No tema. Los humanos estamos diseñados para preocuparnos mucho por la comida. El hombre siempre se ha espabilado para encontrarla.

--Sin embargo, dé algunas pistas.

--Hay que acostumbrarse a consumir productos de temporada. Y acabar con ese falso sentido de la abundancia. Las fresas duran lo que duran. La temporalidad es algo propio de la vida. Eso es así, mal que le pese a los minoristas, que quieren transmitir la idea de que todo está disponible en todo momento. No quieren pensar en la muerte...

--El hambre sí la recuerda.

--Se produce comida suficiente para todo el mundo, pero el hambre está ligado a la política y la economía, a la corrupción, a la imposibilidad de llevar alimentos adonde se necesitan. En el África subsahariana la falta de vitamina A causa la ceguera en millones de niños, por ejemplo. ¡Es un escándalo! Como también lo es que en EEUU gastemos más en dietas que en luchar contra el hambre.

--EEUU tiene parte de los mil millones de obesos del mundo.

--Sí. El acceso a la comida es fácil y barato y resulta atractiva.

--A veces, demasiado.

--Los norteamericanos gastan 38.000 millones de dólares en tentempiés. Y resulta chocante ver cómo las empresas se han reprogramado para satisfacer ciertas necesidades. Está tan distanciado el lugar donde se produce el alimento del lugar donde se comercializa que, para arreglar el desaguisado, se emplean todo tipo de colores, sabores y aromas artificiales. ¡Lo simple es lo mejor!

--Solo falta que diga que nos hostigarán pandemias alimentarias...

--Veremos las enfermedades propias del proceso de producción, sí. El problema es que la propagación es hoy muy rápida, cosa que se ha visto con la gripe A. En el caso de la comida, se transporta con tanta rapidez que, cuando se detecta un foco, se ha distribuido ya muy lejos. El problema es el sistema. El sistema.

martes 19 de mayo de 2009

La FAO cifra en 1.000 millones las personas mal nutridas y urge nuevas políticas para erradicar el hambre

GIJÓN, 18 May. (EUROPA PRESS) -

El director general de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, Jacques Diouf, alertó hoy que en 2050 será necesario alimentar a 9.000 millones de personas, por lo que habrá que multiplicar la producción alimentaria. Diouf, a través de un vídeo que se mostró durante la inauguración del VI Congreso de Bioética dedicado en esta edición al hambre y la pobreza, señaló que según las estimaciones de la FAO, a fecha de hoy hay unos 1.000 millones de personas mal nutridas.

Por este motivo, advirtió sobre la necesidad de hacer un manejo sostenible de los recursos para las generaciones presentes y futuras y confió en un nuevo compromiso político para erradicar el hambre, algo que consideró "una obligación moral" y una condición para el desarrollo social, la paz y la seguridad del mundo.

"La situación actual es inquietante", indicó Diouf antes de poner de manifiesto que en 2007 el número de personas que pasan hambre creció en 75 millones, sobre todo por el aumento del precio de los alimentos. Según los datos de la FAO, se cree que en 2008 ese crecimiento fue de 40 millones de personas. Asimismo, explicó que esta situación se da principalmente en países en desarrollo y grupos vulnerables -niños, mujeres e indígenas--.

Por todo ello, ensalzó iniciativas como la del congreso que se inaugura hoy y que sirve para que se profundice en cuestiones éticas y en la ejecución de políticas agrícolas y de seguridad alimentaria.

El acto inaugural contó también con la intervención del presidente de la Sociedad Internacional de Bioética (SIBI), Marcelo Palacios, organizador del evento, la presidenta de la Junta General del Principado, María Jesús Álvarez, la alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, y el rector de la Universidad de Oviedo, Vicente Gotor.

Palacios recordó que el hambre y la pobreza afectan a los países con mayores dificultades y abogó por mover la conciencia de muchos que tiene poder para decidir y no lo hacen, para poner de este modo fin a estas lacras. Para él, no habrá "jamás" divinidad humana sino se acaba con la discriminación.

"Su voz se va a oir, incluso por aquellos que con sus actuaciones parece que no lo quieren oir", dijo a los ponentes y participantes en el congreso, que concluirá el próximo viernes, día en el que se leerá una Declaración de Gijón contra el hambre y la pobreza elaborada por estudiantes de Bachillerato.

Ya antes del Congreso, Palacios, en declaraciones a la prensa, calificó el hambre y la pobreza como "una forma de violencia social permanente", así como "la asignatura pendiente de la divinidad humana".

Palacios indicó que en esos países donde hay más hambre hay también analfabetismo y falta de asistencia sanitaria. El presidente de la SIBI apuntó que el hecho de que cientos de millones de personas pasen hambre es "una plaga y una vergüenza social".

En su opinión, el ser humando está dotado para la razón pero dijo desconocer si era "racional o no", con relación a permitir que millones de personas pasen hambre y que 40.000 niños mueran la día por no dedicar algo menos de 10 céntimos al día.

Por otro lado, destacó que los participantes en el congreso, que son gente "a pie de obra", que conocen el problema. En él participan 75 países y una quincena de instituciones internacionales, con una asistencia de unas 450 personas. Palacios destacó que en Internet hay casi tres millones de referencias a la Web de la SIBI, escrita en nueve idiomas y capaz de llegar potencialmente a 3.000 millones de personas. Además, se envían 18.000 documentos del congreso a 126 países.

Por su parte, la presidenta de la Junta, aludió a la necesidad de la bioética debido a la rapidez de los avances tecnológicos y científicos, que no siempre aseguran "el bienestar de la humanidad". Para ella, se debe garantizar que la libertad de investigación vaya ligada al respeto a la dignidad del ser humano.

Álvarez cree obligado desde la política, las instituciones y los medios de comunicación dar respuesta a estos problemas que van en contra de los derechos humanos. En este sentido, recordó el convenio firmado por la Junta con la SIBI para promover sus actividades.

De investigación y bioética también habló Gotor, quien apuntó que en la Universidad se han creado un Comité de Ética dado que investigan con animales. En él participan el vicerrector de Investigación, representantes de Medicina y alguno del campus gijonés. El rector explicó que está prácticamente en marcha, a falta de algún trámite burocrático.

Gotor apostó por aprovechar la "gran" oportunidad de hacer cambios en la Universidad para que esta sea "socialmente responsable". En este sentido, aludió a la labor del departamento de Cooperación al Desarrollo de la Universidad, que trabaja en el Tercer Mundo, especialmente Latinoamérica, África y Asia. También apoyó el trabajo de la SIBI y su "altruista trabajo para buscar un mundo mejor".

Por su lado, Felgueroso expresó su deseo de que no mermen las aportaciones de los países ricos con la justificación de la crisis, ya que en un mundo globalizado no pueden existir desigualdades. A su juicio, éstas nos afectan a todos "por muy lejos que estén". La regidora concluyo con un fragmento de una obra de Mario Benedetti, fallecido hoy, que habla de la pobreza.

lunes 18 de mayo de 2009

Alimentos: bajan precios, sigue crisis

Andrew Walker

BBC

¿Se acabó la crisis de los alimentos?

En cierta medida, los precios de los alimentos han bajado, pero todavía hay un problema para mucha gente, especialmente para aquellos con bajos salarios.

Desde que se creó, hace 10 meses, el índice de precios al consumidor del Servicio Mundial de la BBC, los precios de los alimentos se han estado incrementando.

Este índice está basado en una revisión de algunos de los alimentos básicos en ocho ciudades, entre ellas Washington, Nairobi y Buenos Aires. No es exhaustivo, pero sí útil.

El promedio para todas las ciudades cubiertas se elevó en 8% desde julio del año pasado.

Pero hay algunas variantes sorpresivas.

En Nairobi, hubo un incremento de 50%. En Bruselas y Washington, en donde los niveles generales de inflación son más bajos, los precios de los alimentos que revisamos registraron una caída de doble dígito.

Mercados internacionales

Donde claramente hay evidencia de caída en los precios de los alimentos es en los mercados de materias primas.

Borough market, en Londres

Cuánto pagas depende de dónde vivas.

Eso impacta en alguna medida en los precios al consumidor, pero también hay una multitud de otros factores.

En esa área hay un claro descenso, que se puede ver en un índice producido por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Este índice está basado en los precios internacionales de carne, lácteos, cereales, azúcar, grasas y aceites.

La cifra más reciente, de abril, está ligeramente arriba comparada con los precios de hace dos meses, pero bajó un tercio del pico alcanzado en junio del año pasado. El descenso es particularmente sorprendente en los productos lácteos, los cuales bajaron en más de la mitad.

En el sondeo del Servicio Mundial, esos descensos se vieron reflejados en alguna medida en las tiendas de Bruselas y Washington.

Es posible que en otros países, los precios al consumidor se habrían elevado aún más, de no haberse dado estos descensos en los mercados de materias primas.

Aún empinado

Por muy bienvenidos que pudieran ser los descensos en los mercados de materias primas, esos precios son todavía bastante altos para algunos estándares.

El índice de la FAO está casi 50% más alto del nivel que tenía en 2003. Y el precio de los cereales se elevó 80% en el mismo periodo. Eso incluye trigo, maíz y arroz, que son alimentos básicos para mucha gente.

Para algunos consumidores ha habido algunos desarrollos alentadores en los precios de los alimentos.

La fase más intensa de la crisis podría haber pasado.

Pero si se suman la crisis financiera y el daño económico que está provocando en el mundo en desarrollo, hay todavía un problema difícil que enfrentar.

jueves 14 de mayo de 2009

Acción contra el Hambre promocionará “No Hunger” en Cannes

Tras el acercamiento al cine español realizado en el pasado Festival de Málaga, Acción contra el Hambre salta ahora a la esfera internacional del celuloide para promocionar en Cannes “No Hunger”, una película todavía inexistente para la que ya se han movilizado 50.000 personas, entre ellos cineastas de la talla de Belén Rueda, Juan Diego Botto, Santiago Segura, Fernando Tejero, María Esteve, Ariadna Gil, Guillermo Fesser, Pilar López Ayala, Agustín Díaz Yanes o Patrice Leconte.



Durante el certamen de Cannes, un equipo de la Red Internacional Acción contra el Hambre tratará de conseguir el compromiso de actores y directores para engrosar la lista de firmas recabadas a través de www.pideseloaalgore.org, que será presentada a finales de año a la oficina del Premio Nobel de la Paz, con el fin de que consiga poner en la agenda mundial la realidad de la desnutrición.

Con una movilización similar a la que consiguió con "Una verdad incómoda" podría conseguirse erradicar la desnutrición infantil en el mundo. Un sencillo tratamiento terapéutico a base de alimentos con un alto contenido en nutrientes listo para su uso, podría salvar la vida a los cinco millones de niños que mueren cada año por desnutrición.

“Pídeselo a Al Gore” es parte de la campaña No Hunger, que Acción contra el Hambre lanzó el pasado octubre con el objetivo de erradicar la desnutrición aguda infantil.

Acción contra el Hambre es una organización humanitaria internacional e independiente que combate la desnutrición infantil a la vez que garantiza agua y medios de vida seguros a las poblaciones más vulnerables. Intervienen en ella más de 40 países apoyando a cinco millones de personas. Su visión es un mundo sin desnutrición; su primer objetivo, devolver la dignidad a quienes hoy viven amenazados por el hambre.

Madrid Digital

lunes 11 de mayo de 2009

Hambre amenaza a más de tres millones 500 mil niños en EE.UU.

Washington, 8 may (PL) El hambre amenaza a más de tres millones 500 mil niños menores de cinco años en Estados Unidos, lo cual podría afectar su salud física y mental, reveló hoy un estudio. Según una investigación del grupo Feeding America, en 11 estados del país más del 20 por ciento de ese sector poblacional enfrenta esa situación, entre ellos Carolina del Norte, Ohio, Kentucky, Texas, Nuevo México, Kansas y Arkansas."Estos niños sin una nutrición disponible no tienen la posibilidad de recuperarse", comentó Vicki Escarra, presidenta de Feeding America.En su opinión, la falta de comida a esa edad puede ejercer un impacto duradero en la salud física y el comportamiento, así como en su desarrollo y resultados académicos.

La agrupación alertó que la situación podría empeorar ante la crisis económica que vive el país. Al respeto, una reciente encuesta de la Conferencia Nacional de Alcaldes sobre Hambre y Personas sin Hogar reveló que la cifra de desamparados se incrementó en un 83 por ciento en 25 grandes ciudades de Estados Unidos entre 2007 y 2008.

En ese sentido, Nan Roman, presidenta de la Alianza Nacional para Erradicar el Desamparo, precisó que los comentarios de los entrevistados indican que la recesión económica y la crisis de embargos está causando un incremento en la cantidad de desamparados.

Quienes tienen menos recursos son las más frágiles en estas situaciones, comentó John Zakharia, un ex desamparado que desde hace tres años colabora como voluntario distribuyendo comida a personas sin hogar en la ciudad californiana de Santa Mónica.

Esa localidad experimentó un 15 por ciento de incremento en el número de indigentes que solicitaron servicios financiados, mientras que la demanda de comida de emergencia aumentó en un 21 por ciento.

jueves 7 de mayo de 2009

FAO avisa que 104 millones de personas más padecerán hambre por la crisis

PARIS, 6 Mayo 2009 (AFP) -

El hambre en el mundo afectará a 104 millones de personas adicionales en 2009 a raíz de la crisis económica mundial, llevando el número total de personas malnutridas a casi mil millones, consideró este miércoles el director de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Jacques Diouf.

"Consideramos que 104 millones de personas adicionales no tendrán un acceso adecuado a la alimentación este año a raíz de la crisis económica y financiera", declaró Diouf durante una conferencia de prensa en París.

"Llegaremos a más o menos mil millones de personas que serán privadas de su derecho fundamental a la alimentación", precisó, y añadió que nunca antes se había alcanzado este nivel.

En 2008, el número de personas malnutridas había aumentado 40 millones bajo el efecto del aumento de los precios de los productos alimentarios, declaró Diouf, que precisó que en 2007 el alza había sido de 75 millones de personas.

La "inseguridad alimentaria" afecta a 32 países que necesitan "una ayuda urgente", agregó Diouf, que consideró que había que "duplicar" la producción de alimentos en el mundo.

martes 5 de mayo de 2009

Pide FAO reportar enfermedades respiratorias en cerdos

La Crónica de Hoy
Tras la detección de un caso de transmisión del virus de la influenza de un humano a cerdos en Canadá, la FAO instó hoy a autoridades nacionales y granjeros a estar atentos a la aparición de síntomas en animales domésticos.

"La transmisión de humano a animales ocurrida en Canadá no supone una sorpresa, ya que los virus de la influenza pueden transmitirse de esta forma", afirmó el jefe veterinario de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Joseph Domenech.

Indicó que "lo ocurrido en Canadá no debe crear el pánico, pero nos recuerda la existencia de una cadena de trasmisión de virus entre humanos y animales sobre la que debemos estar muy atentos".

La FAO recordó que los virus de la gripe, en humanos o animales, evolucionan constantemente a nivel genético, y cambia su capacidad de producir morbilidad y mortalidad en personas o animales.

Por ello es necesario vigilar de cerca la actual situación del virus A/H1N1 de la influenza humana, ya que muchas de las características y desarrollo del virus todavía se desconocen, precisó Domenech.

Dijo que es preciso intensificar la vigilancia sobre las enfermedades respiratorias en cerdos e informar de inmediato de cualquier caso de síndrome respiratorio porcino a las autoridades veterinarias.

"La Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) y la FAO deben ser informadas sobre cualquier brote del nuevo virus de la influenza en cerdos", añadió.

La FAO reiteró que hay que aplicar medidas estrictas de bioseguridad, incluyendo la limitación del transporte de cerdos, mercancías y personas, en todas las granjas en que los cerdos presenten síntomas de enfermedades respiratorias, hasta que se realice un diagnóstico de la enfermedad.

Subrayó que en los casos en que se confirme la existencia del virus A/H1N1 hay que imponer una restricción al transporte de animales hasta siete días después de que se haya recuperado el último de los animales enfermos.

"Los gobiernos deben ofrecer su total apoyo para mejorar las medidas de bioseguridad, en especial en las granjas porcinas pequeñas y medianas", indicó la FAO en un comunicado.

Señaló que las personas que trabajan en contacto directo con cerdos deben abstenerse de ir a trabajar si tienen síntomas de enfermedades respiratorias, gripe o fiebre, además de que los veterinarios y personas que manipulan animales deben portar ropa de protección adecuada para minimizar el riesgo de contagio.

La FAO ha insistido en que no existe necesidad alguna de sacrificar animales para evitar la circulación del virus, y subrayó que los humanos no pueden contraer este tipo de virus a través de los cerdos o sus productos.

"Siempre que se manipulen de acuerdo con las prácticas de higiene adecuadas, el cerdo y los productos porcinos no representan una fuente de infección", indicó.